5 hábitos saludables para lidiar con el estrés cotidiano
Las situaciones de estrés son inevitables, pero superar el estrés es posible.

La vida cotidiana está cargada de experiencias que pueden ser difíciles, nos enfrentamos a presión, exigencia ya sea en el trabajo o en el estudio, enfrentamos la vida cotidiana haciendo planes y viéndonos en la obligación de cambiarlos en el camino.
Fijamos metas que en ocasiones se nos hacen difíciles de alcanzar y se convierten en una fuente de frustración automática.
También están las presiones y exigencias familiares, la lucha constante entre las expectativas que tenemos para nuestra vida y la realidades que subsisten en ella, el contraste entre lo que esperamos que suceda y lo que sucede en realidad.
El estrés es capaz de convertir nuestros sueños en pesadilla, es por eso que debes tener en cuenta estos simples consejos para convertir tu vida cotidiana en algo más ameno, sin entregarte a la presión y sin estar sobreviviendo constantemente:
1.practica la respiración consciente.
Cuando experimentamos estrés lo primero que se acelera es nuestro ritmo cardíaco y nuestro ritmo de respiración, el estrés genera que respiremos rápida y agitada mente, la respuesta clara es hacer una pausa de respiración y respirar más lentamente.
Busca un lugar apartado donde puedas respirar tranquilo y cierra tus ojos, inhala lentamente por tu nariz y exhala lentamente por la boca, esto regulará tu respiración y te ayudará a combatir el estrés.
2. Aprende a identificar y cuestionar tus pensamientos negativos.
Muchas veces, nuestros síntomas de estrés son resultado de lo que imaginamos y no de lo que vivimos, las respuestas emocionales ante situaciones hipotéticas pueden detonar sensaciones de estrés constante.
Para el psicólogo Aaron Beck las respuestas automáticas ante situaciones cotidianas determinan como nos preparamos para la acción.
un pensamiento automático muy común es pensar que todo va a salir mal,cuestionar este pensamiento favorece a superar el estrés cotidiano, ante estos pensamientos negativos La mejor respuesta es: ¿Que evidencia tengo de que todo va a salir mal?, ¿Porqué ya estoy imaginando el peor escenario?.
3. Organiza tus responsabilidades y establece prioridades.
La acumulación constante de responsabilidades genera la perdida de control, y sentirse sin control genera estrés.
En la mayoría de los casos cuando tenemos varias responsabilidades las tenemos guardadas todas en nuestra mente al mismo tiempo, la mejor estrategia cuando tenemos muchas responsabilidades consiste en dividirlas en metas más pequeñas y alcanzables, así se disfrutan más las actividades y se disminuye el estrés.
Aemás concéntrate en una sola responsabilidad a la vez.
Si debes leer en un libro concéntrate en leer dos páginas, la acumulación de metas pequeñas te permitirá alcanzar la más grande a través de una estrategia que te permita superar el estrés.
4. Práctica la atención plena o mindfulness.
El mindfulness es una estrategia que consiste en concentrarse en el presente, sin juzgar las experiencias constantemente.
Dedica 5 minutos a observar tu alrededor, identificando los distintos estímulos presentes en el ambiente, escucha los sonidos, identifica los colores, observa tu entorno y reconoce tus pensamientos en el proceso.
Si notas que tu mente se distrae concéntrate y llevala nuevamente hacia el presente.
Esta técnica puede favorecer la regulación emocional y disminuir la tendencia a preocuparse repetidamente.
5. Fortalece tus relaciones y aprende a establecer límites.
El apoyo social es esencial para enfrentar situaciones de estrés, las redes de apoyo, entablar conversaciones con personas de confianza nos ayuda a mejorar nuestra comprensión de las emociones y encontrar nuevas perspectivas.
En ocasiones la incapacidad para decir no que tiene una persona frente a las solicitudes por parte de amigos y familiares, desencadena un ciclo de estrés que parece interminable, decir no cuando deseamos hacer algo para nosotros mismos o excede nuestra habilidad para lo que es solicitado nos permite establecer limites.
Reducir el estrés no significa eliminar todas las dificultades de nuestra vida. Significa desarrollar recursos psicológicos que nos permitan afrontarlas de una manera más saludable.
Recuerda que cuidar tu salud mental no es algo que debas hacer únicamente cuando te sientes desbordado, sino una práctica que puedes cultivar todos los días.
Si el estrés es persistente, intenso o afecta significativamente tu vida cotidiana, buscar orientación profesional puede ser un paso importante.

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